web analytics

Estas viendo todo lo que hay en GaysenColombia.com de 'Relatos Gays'

20
Mar

Relato gay colombiano: El taxista de mi vida.

Hola mi nombre es Juan, tengo 20 años, mi experiencia ocurrió hace poco menos de un mes 1, un sabado muy caliente aca en Barranquilla sali a la 1pm de la tarde a buscar un taxi para ir ah donde un amigo, a pasar la tarde en su piscina cuando el taxi llega, me monte, le di la dirección y en eso este hombre de facciones rústicas, como de 41 años me pregunta: para donde vas, que vas a hacer. Le respondi: donde un amigo ah pasar la tarde, porque estoy aburrido. me responde: no te gustaría hacer algo diferente. le digo como que, me pregunta: que quieres. le dije lo que sea. Ya yo venia notando para donde iba la cuestión, de la nada me dijo que fuéramos ah otro sitio que no me iba ah arrepentir y que habían cosas que no se podían perder, acepte y nos fuimos.

Me llevo ah un motel por el sector de barrio abajo, estaciono el taxi subimos ah la habitación, no lo podia creer… se comenzó a quitar la ropa se quedo en boxer, yo me quede en boxer tambien mientras abria la ducha se comenzo ah fumar un porro y un perico tambien. Se quito el boxer primero tenia una VERGA hermosa, lampiña, pequeña pero gruesa, me encanto. Yo ya tenia el boxer mojado de pre-semen y me agarro la verga y me dijo que grande, me vuelve loco. Nos metimos los dos al baño le lave la verga con la mano y el me lavo la mia con su mano y nos lavamos el culo despues caímos en la cama.
Nos comenzamos ah besar intensamente desnudos dios que hombre tan hermoso, me beso, fue bajando lentamente hasta que comenzó ah comerme la verga, mientras me penetraba con sus dedos… Luego cambiamos de posición yo le comi la verga, las bolas me encanto demasiado lo besaba por todos lados, hicimos un 69 divino donde me comio el culo como nadie, yo estaba encantado con mamarle la verga, luego me puso de espalda me comenzó ah besar desde las orejas, pasando por la espalda hasta llegar ah mi culito, donde se quedo comiendolo, comiéndolo hasta no mas poder yo me sentia en el cielo, luego yo le hice lo mismo y me pidio que me lo cogiera, que lo necesitaba.

Yo, estaba en el 7mo cielo un macho de esos de 42 años, pidiéndome que me lo cogiera, que lo hiciera gemir y que le rompiera el culo, no podia de mas felicidad lo penetre con mis dedos, seguido que por mi verga y duramos rato el gemia cada vez mas duro, yo lo queria hacer mio… finalmente me dijo que le hiciera la paja mientras me lo cojia y eso hice, el se corrio encima de la cama, luego me ayudo ah mi a venirme, mientras me metia el dedo en el ano y me pellizcaba las tetillas…

Sencillamente la mejor experiencia de mi vida, espero volverlo a ver y que me coja ah mi.
si te gusto y quieres hablar conmigo estoy en twitter @JohnJeyPreston

Relacionados:

13
Mar

Relato gay colombiano: Macho de grindr.

Hola a todos, Soy Mauro 21 años, de Cartagena, hace algunos meses les conte mi experiencia como me comi a mi primo recien llegado de miami, también como un mototaxista me puso a mamar.

En fin todo comenzó hace aproximadamente un mes, el primer domingo de de febrero no había culeado desde enero que pase las vacaciones de fin de año en villavicencio. Ese domingo de febrero, estaba en mi apartamento aburrido y con muchas ganas de tirar pero tengo una vida hetero y no me gusta dar boleta entonces me abstengo de mucho, pero ese día la arrechera me ganó. Descargue grindr y después de muchas locas y bobos, me hablo un man sin foto, sin descripción sin nada, un “perfil fantasma” se llama Camilo, me contó que era casado que por eso no tenía foto, se la pedí y me dijo que no podía, me pidió mi número, y despues de joder y joder accedi a darselo sin saber si quiera si me iba a gustar el man, me obligo a verlo por videollamada de whatsapp y me agradó a pesar de lo complicado de todo, en parte me dio confianza que fuese igual o más reservado que yo. Era alto 1.80, medio gordito, 29 años y con facciones turcas, una barbita oscura, nariz fileña y ojos muy negros, mi tipo total de man.

Quedamos en que me iba a recoger en un carro negro para ir a un motel, salí hasta la esquina de mi casa y espere como 15 minutos, hasta que me llamo y me dijo que me subiera, la camioneta (bastante lujosa) era blanca, me dijo que la negra estaba sin papeles y por eso saco la blanca, de una me di cuenta que era un alardeador y como todo buen alardeador medio mmentiroso, pero no me importó mucho, él estaba bastante gamin, franela, chanclas y pantaloneta que hasta rota estaba jajaj. Hablamos por el camino me contó porque es tan reservado, y me conto muchas cosas intimas de su vida, que hasta ahora sigo pensando que son falsas, sobre su esposa etc. Me contó que estaba dedicado a la ingenieria civil él se notaba nervioso, y me gusto ver su antebrazo totalmente peludo, lo acaricie y me agarro la pierna mientras manejaba cosa que me encanto, ya se me había parado.

Continuar viendo las fotos »

Relacionados:

06
Mar

Relato gay colombiano: Mi primera vez

Tengo 25 años y este es el relato de mi primera vez. Desde hace tiempo había tenido la curiosidad de experimentar qué se sentiría ser penetrado. Después de colocar varios anuncios en internet buscando hombres serios, profesionales y ojalá casados del norte de Bogotá encontré el mío. Empezamos a escribirnos y nos pusimos una cita en un café, nos conocimos, hablamos de nuestras vidas. Después de un tiempo decidimos que me llevaría a su apartamento, era un viernes por la noche, me alisté: una buena ducha, una buena depilada y un buen lavado interno. Mientras me hacía el lavado rectal con indicaciones que encontré en internet, me palpitaba el corazón al pensar que esa noche perdería la virginidad de ese culito que tanto había cuidado.
Llegué a su apartamento, él es separado, era un lugar muy bonito y lujoso. El me abrió la puerta, vestía una camisa blanca, jeans y zapatos cafés, una pinto muy juvenil, él tiene 40 años. Nos sentamos en su gran sofá, me ofreció un trago, yo le miraba su entrepierna abultada. Me tomó la mano y la coloco sobre ese enorme bulto en su pantalón, sentí debajo del pantalón su enorme pene, estaba duro. Sin más rodeos le desabroché el pantalón y saqué ese enorme miembro, era rosado y para mí era la cosa más hermosa que había visto y era la primera vez que tenía en mi mano el pene de otro hombre, se sentía caliente, palpitante y muy duro. Le di un tierno beso en la cabeza y lentamente me lo metí en la boca y empecé a juguetear con mis labios y lengua sobre la cabeza. Lo chupé con tanto deseo que el gemía del placer. Era enorme y entraba en mi boca con dificultad, y me dolía la mandíbula de permanecer abierta. Ya no aguantó más y con un arrebato me tomó, me quito el pantalón rápidamente, me colocó con mis rodillas sobre el sofá y mis manos sobre el espaldar del mismo, se ubicó de rodillas detrás de mí, acarició mis nalgas, las abrió, en esa posición me sentí tan vulnerable, tan hembra que solo quería que me penetrara.
Su lengua lentamente empezó a jugar con mi ano, lo lamió, lo besó, lo chupo con tanta pasión que me hacía retorcer del placer. Me dio lengua durante 10 o 15 minutos, yo sentía que su puntiaguda lengua entraba unos centímetros dentro de mi culito. Agarró un frasco de gel lubricante con sabor a fruta, lo aplicó en mi ano suavemente con sus dedos, uno de sus dedos empezó a penetrarme lentamente, como yo estaba nervioso, mi ano no se relajaba y el dedo entraba con dificultas. Mi esfínter se relajó gracias a sus suaves masajes y sentí que estaba listo. Le dije con voz entrecortada y en medio de un gemido: “hazme el amor, hazme el amor”.
Colocó bastante lubricante en su enorme pene, que según él, medía 24 cm, ni siquiera en porno había visto uno tan grande y hermoso. Se colocó de pie, colocó la cabeza de su verga en mi palpitante culito, lo frotó durante un rato, jugueteó con él. Me tomó por las caderas con sus fuetes pero suaves manos, empezó a empujar su duro miembro contra mi virginal culito, sentí que la cabeza se abría paso, entró un poco, pero cuando lo empujó un poco más sentí un dolor agudo en mi esfínter interior, el siguió empujando lentamente, pero no aguanté el dolor y me eché sobre el sofá retorciéndome del dolor y tratando de sobas mi culito con mis dedos, el dolor era muy intenso. Me dijo que me relajara, me penetro con sus dedos de nuevo. Intentó la penetración pero el dolor era el mismo. Él fue paciente, gentil, lo intentó varias veces, me aplicaba más gel, me masajeaba, me daba dedo, lo intentaba, pero cada vez que su pene entraba como unos 2 o 3 cm yo me quitaba y me echaba sobre el sofá. Después de todo esto él se alteró, se enojó, me agarro fuertemente por las caderas con sus enormes manos, él mide 1.91 y yo solo 1,60, así que fue fácil para él dominarme.
Muy enojado me dominó cual si yo fuera un muñeco, colocó de nuevo su pene sobre mu culito y dijo: “¿No era esto lo que quería perra?”. No sé qué efecto tuvieron esas palabras pero me encantó que me hablara así. Le dije: “Si papi, soy una perrita en calor, hazme el amor, hazme el amor, penétreme” Efectivamente, reafirmó sus manos sobre mis caderas tan fuerte que no me podía escapar, empujó su duro miembro sobre mi asustado culito con firmeza y yo sentí como se abría paso entre mis entrañas, el dolor fue intenso y brutal pero no pude escaparme, sentí como si me desgarrara por dentro, pero la idea de ser penetrado por primera vez, de ser poseído por un hombre hermoso, de tener dentro de mí la verga más hermosa y grande que jamás había visto hizo que resistiera. Sentí que su pene entraba hasta el fondo y ya el dolor no era a la entrada de mi culito sino dentro, como en el interior de mi abdomen, como si la cabeza de su miembro chocara con algo en mi interior. Una vez él sintió que me había penetrado plenamente, se quedó quieto, su pene dentro de mi permaneció inmóvil durante unos 10 segundos, luego empezó a retirarlo lentamente para después empujarlo lentamente.
Así lo hizo durante unos minutos hasta que me sentí relajado y el dolor fue desapareciendo. Al cabo de unos minutos él ya me estaba follando con cierta velocidad y ritmo, me dolía un poco pero me encantaba. Yo pensaba: que rico es ser poseído y el continuaba haciéndome el amor con una mezcla de brutalidad y ternura a la vez. Mientras tanto yo trataba de detener sus empujones colocando mi mano en su abdomen, porque cuando lo empujaba mucho me dolía dentro. Me dio verga durante varios minutos, gemía, me decía cosas como mi perrita, mi puta, a mí me encantaba eso, me hacía sentir hembra. Empezó en envestirme tan rápido y fuerte que sentí que me estaba maltratando pero no me dejó escapar con sus manos, yo solo gemía y gritaba: “suave papi, suave” pero él no paraba, ya se acercaba a su orgasmo y efectivamente los últimos segundos fueron tan brutales que casi me desmayo, pero me alivió al sentir cómo él se veía dentro de mí, sentí sus palpitaciones y su espasmo.
Se quedó inmóvil dentro de mí por unos segundos, mientras me abrazaba fuertemente y yo giraba la cara para besarnos apasionadamente. Yo no quería que él sacara su pene, que permaneciera allí para siempre y que cada gota de su semen se quedara ahí haciendo parte de mí. Esa fue mi primera vez, esa misma noche lo hicimos varias veces y todo el fin de semana. Ahora solo espero que llegue el viernes, como todos los viernes, para que le me llame en la tarde y me diga de nuevo “quiero preñarte mi perrita”

Relacionados:

27
Feb

Relato gay colombiano: mi primera vez fue linda

Tengo 25 años y este es el relato de mi primera vez. Desde hace tiempo había tenido la curiosidad de experimentar qué se sentiría ser penetrado. Después de colocar varios anuncios en internet buscando hombres serios, profesionales y ojalá casados del norte de Bogotá encontré el mío. Empezamos a escribirnos y nos pusimos una cita en un café, nos conocimos, hablamos de nuestras vidas. Después de un tiempo decidimos que me llevaría a su apartamento, era un viernes por la noche, me alisté: una buena ducha, una buena depilada y un buen lavado interno. Mientras me hacía el lavado rectal con indicaciones que encontré en internet, me palpitaba el corazón al pensar que esa noche perdería la virginidad de ese culito que tanto había cuidado. Llegué a su apartamento, él es separado, era un lugar muy bonito y lujoso. El me abrió la puerta, vestía una camisa blanca, jeans y zapatos cafés, una pinto muy juvenil, él tiene 40 años. Nos sentamos en su gran sofá, me ofreció un trago, yo le miraba su entrepierna abultada. Me tomó la mano y la coloco sobre ese enorme bulto en su pantalón, sentí debajo del pantalón su enorme pene, estaba duro. Sin más rodeos le desabroché el pantalón y saqué ese enorme miembro, era rosado y para mí era la cosa más hermosa que había visto y era la primera vez que tenía en mi mano el pene de otro hombre, se sentía caliente, palpitante y muy duro. Le di un tierno beso en la cabeza y lentamente me lo metí en la boca y empecé a juguetear con mis labios y lengua sobre la cabeza. Lo chupé con tanto deseo que el gemía del placer.
Era enorme y entraba en mi boca con dificultad, y me dolía la mandíbula de permanecer abierta. Ya no aguantó más y con un arrebato me tomó, me quito el pantalón rápidamente, me colocó con mis rodillas sobre el sofá y mis manos sobre el espaldar del mismo, se ubicó de rodillas detrás de mí, acarició mis nalgas, las abrió, en esa posición me sentí tan vulnerable, tan hembra que solo quería que me penetrara. Su lengua lentamente empezó a jugar con mi ano, lo lamió, lo besó, lo chupo con tanta pasión que me hacía retorcer del placer. Me dio lengua durante 10 o 15 minutos, yo sentía que su puntiaguda lengua entraba unos centímetros dentro de mi culito.
Agarró un frasco de gel lubricante con sabor a fruta, lo aplicó en mi ano suavemente con sus dedos, uno de sus dedos empezó a penetrarme lentamente, como yo estaba nervioso, mi ano no se relajaba y el dedo entraba con dificultas. Mi esfínter se relajó gracias a sus suaves masajes y sentí que estaba listo. Le dije con voz entrecortada y en medio de un gemido: “hazme el amor, hazme el amor”. Colocó bastante lubricante en su enorme pene, que según él, medía 24 cm, ni siquiera en porno había visto uno tan grande y hermoso. Se colocó de pie, colocó la cabeza de su verga en mi palpitante culito, lo frotó durante un rato, jugueteó con él. Me tomó por las caderas con sus fuetes pero suaves manos, empezó a empujar su duro miembro contra mi virginal culito, sentí que la cabeza se abría paso, entró un poco, pero cuando lo empujó un poco más sentí un dolor agudo en mi esfínter interior, el siguió empujando lentamente, pero no aguanté el dolor y me eché sobre el sofá retorciéndome del dolor y tratando de sobas mi culito con mis dedos, el dolor era muy intenso. Me dijo que me relajara, me penetro con sus dedos de nuevo. Intentó la penetración pero el dolor era el mismo. Él fue paciente, gentil, lo intentó varias veces, me aplicaba más gel, me masajeaba, me daba dedo, lo intentaba, pero cada vez que su pene entraba como unos 2 o 3 cm yo me quitaba y me echaba sobre el sofá. Después de todo esto él se alteró, se enojó, me agarro fuertemente por las caderas con sus enormes manos, él mide 1.91 y yo solo 1,60, así que fue fácil para él dominarme.
Muy enojado me dominó cual si yo fuera un muñeco, colocó de nuevo su pene sobre mu culito y dijo: “¿No era esto lo que quería perra?”. No sé qué efecto tuvieron esas palabras pero me encantó que me hablara así. Le dije: “Si papi, soy una perrita en calor, hazme el amor, hazme el amor, penétreme” Efectivamente, reafirmó sus manos sobre mis caderas tan fuerte que no me podía escapar, empujó su duro miembro sobre mi asustado culito con firmeza y yo sentí como se abría paso entre mis entrañas, el dolor fue intenso y brutal pero no pude escaparme, sentí como si me desgarrara por dentro, pero la idea de ser penetrado por primera vez, de ser poseído por un hombre hermoso, de tener dentro de mí la verga más hermosa y grande que jamás había visto hizo que resistiera. Sentí que su pene entraba hasta el fondo y ya el dolor no era a la entrada de mi culito sino dentro, como en el interior de mi abdomen, como si la cabeza de su miembro chocara con algo en mi interior. Una vez él sintió que me había penetrado plenamente, se quedó quieto, su pene dentro de mi permaneció inmóvil durante unos 10 segundos, luego empezó a retirarlo lentamente para después empujarlo lentamente. Así lo hizo durante unos minutos hasta que me sentí relajado y el dolor fue desapareciendo. Al cabo de unos minutos él ya me estaba follando con cierta velocidad y ritmo, me dolía un poco pero me encantaba. Yo pensaba: que rico es ser poseído y el continuaba haciéndome el amor con una mezcla de brutalidad y ternura a la vez.
Mientras tanto yo trataba de detener sus empujones colocando mi mano en su abdomen, porque cuando lo empujaba mucho me dolía dentro. Me dio verga durante varios minutos, gemía, me decía cosas como mi perrita, mi puta, a mí me encantaba eso, me hacía sentir hembra. Empezó en envestirme tan rápido y fuerte que sentí que me estaba maltratando pero no me dejó escapar con sus manos, yo solo gemía y gritaba: “suave papi, suave” pero él no paraba, ya se acercaba a su orgasmo y efectivamente los últimos segundos fueron tan brutales que casi me desmayo, pero me alivió al sentir cómo él se veía dentro de mí, sentí sus palpitaciones y su espasmo. Se quedó inmóvil dentro de mí por unos segundos, mientras me abrazaba fuertemente y yo giraba la cara para besarnos apasionadamente. Yo no quería que él sacara su pene, que permaneciera allí para siempre y que cada gota de su semen se quedara ahí haciendo parte de mí. Esa fue mi primera vez, esa misma noche lo hicimos varias veces y todo el fin de semana. Ahora solo espero que llegue el viernes, como todos los viernes, para que le me llame en la tarde y me diga de nuevo “quiero preñarte mi perrita”

Relacionados:

22
Feb

Relato gay Colombiano: Policía de civil

Hola a todos, el relato que contaré a continuación es totalmente real y sucedio en junio del año 2016.

Antes me describo, soy gordo, oso, mido 183 y peso 112kg, 32 años. Barbado y algo velludo, lo que más atrae a los hombres es mi cara, por ser muy varonil y de buenas facciones. Soy versátil, y desempeño mi rol por el gusto que sienta por temporadas, últimamente he preferido ser pasivo.

Esta historia ocurrió a mediados de junio del año pasado (2016), era un día viernes y debía cotizar unos repuestos para el carro de mi hermano en un sector de Bogotá llamado “Siete de Agosto”, como a las 4 de la tarde había terminado de hacer las cotizaciones y abrí la aplicación Grindr para ver si había algún prospecto interesante por el sector que gustara de los gorditos.

como después de 15 minutos de no encontrar nada, me escribieron de un perfil sin foto, (generalmente no respondo si no tienen foto o saludan con una), pero éste me pareció interesante por que decía gustar mucho de los hombres gordos, después envió una fotografía y me lleve una grata sorpresa, era un hombre de 42 años, con una cara muy varonil, barba como de tres días, ojos, negros (no me gustan los ojos claros) y absolutamente serio.
Me contó que era policía y estaba de descanso y aprovecho para conseguir unos repuestos para su carro, por eso estaba por el sector.

Que su único interés en la aplicación era encontrar hombres pasivos muy serios para sexo seguro y cero compromisos, lo que me pareció perfecto porque tampoco busco nada más que sexo.

Continuar viendo las fotos »

Relacionados:

16
Feb

Relato gay colombiano: De ser Act me dieron ganas de ser Pas solo por conocer

Hola mi nombre es oscar tengo 23 años llevo en este cuento cerca de dos años siempre he hecho de Activo dominante y culion, en una tarde de domingo en el gimnasio me dieron una ganas locas por saber que se sentía ser pasivo, por más que yo quiera ser insinuante no se puedo provocar a otros manes de Gym, así que me dio por descargar una App para mirar que activo estaba cerca para complacer mi arrechera de ser Pasivo con una seria de precauciones ya que era prácticamente mi primera vez de pasivo.

Ps llevaba ya media hora mirando que salía por esta aplicación gay para sexo, conocí un tipo como me gusta barbado ojos claros y una cara linda, hablamos y me dijo que sería precavido conmigo, así que acordamos vernos a una cuadra de la casa de el, yo me anticipé compre condones y lubricantes mi arrechera era grande por sentir una verga adentro.
Llegue a la esquina él subió al carro nos dos nos gustamos y ps llegamos acordamos entrar a la casa de el, el man estaba muy bueno tenía 28 años serio era un poco bajito pero ps me gusto y olía a rico estaba recién bañado.
Llegamos al cuarto yo estaba muy nervioso pero a la vez muy arrecho por verle l verga al man y sentirla adentro.
El man tenía unos labios tan ricos que me podía pasar todo el día besándolo, empezó a desnudarme me besaba el cuello y iba bajando para mamarme la verga, el man quedó encantado con mi verga ps mide 19 cm grande y gruesa.
Luego me tocó a mí desnudarlo y oh sorpresa tenía una verga muy chimba grande y olía a rico medía cerca de 15 cm gruesa y venosa,nunca había tenido esas ganas e comerme una verga hasta el fondo, desps de un rato hicimos el 69 tenía una ganas brutales de sentir esa lengua en mi culito, le dije que lo hiciera y el complacido lo hizo m, me subió al cielo no podía disimular el placer que me generaba sentir la lengua.
Me como boca abajo y Inició a meterme un dedo, dolía pero sentía placer me daba lengua y luego me metió dos, yo sentía unas ganas locas por sentir esa verga ya adentro, me dejo boca arriba me besó como nunca , el extasis de sentir esa lengua en mi boca luego que estaba en mi culo era de lo mejor.

En posición de pollo asado ( mis pies en sus hombros ) Le dije que se pusiera el condon y iniciará a meterlo, el saco el lubricante me unto en mi culo y en su verga, y comienzo a padecer yo cuando comienza a meter severa verga, el dolor comenzó a besarme y empezó a meterla, yo me contenía pero él siguió metiéndola , me relaje y y entró toda la verga.

Continuar viendo las fotos »

Relacionados:

10
Feb

Relato gay colombiano: Fantasía con un ñero desconocido

Esta es la historia de mi fantasía con un ñero. Tengo 19 años, asisto a la universidad y tengo algo de libertad en mi casa. Una madrugada, me encontraba sólo, porque mi padre se había ido a trabajar y mis hermanos estaban de viaje. No quería dormir, estuve mirando las redes sociales hasta que me aburrí y empecé a ver pornografía. Entré a una categoría curiosa en la que un tipo le ofrecía dinero a heterosexuales para que se la chupara. Vídeos muy entretenidos, me exitaba las reacciones y el diálogo previo al sexo. De repente oigo un golpeteo en la ventana, me asomo y no hay nada al otro lado. Continuo viendo porno y escucho de nuevo, pero más fuerte, al asomarme veo una silueta entre las hojas, un hombre, no se ve su rostro, sólo una gorra nike colorida,. Pensé para los adentros que estaba fumando, orinando o que tal vez estaba teniendo sexo con alguien, porque estaba parado muy quieto. Continúe en lo mío y otra vez el golpe, al asomarme pude ver que se manoseaba la verga y me dijo “¿Va a bajar?”. Mi corazón se aceleró, no sabía que decir, o si me estaba hablando á mí, así que sólo le dije “¿Para qué?”; El insistió y me dijo que bajara porque estaba parolo, así que le dije “¿Porqué no sube?”. Ambos asentimos con la cabeza y acordamos vernos dos cuadras más abajo. Me alisté rápido y no supe qué pensar, al caminar pensaba quién era, de dónde había salido, porqué quería sexo. Al llegar lo ví, un muchacho moreno, con gorra azul nike, un buso rojo, una sudadera negra y unos zapatos fucsia. Al verlo le dije: “¿Usted me piensa robar?”, El se rió y me negó aquello, pero.no confíe hasta que dejó el cuchillo que llevaba en el suelo y yo lo requisaba. Al avanzar se detuvo y me preguntó “¿Usted me la va a chupar?”lo miré extrañado, ¿No era suficiente estar ahí? Lo afirme, pero quería una prueba así que sacó su Vega y me dijo que se lo demostrará, miré a los lados asustado, estábamos expuestos pero no quería perderlo, así que me agache para lamerle la punta. Al instante emprendimos marcha a mi casa, él estaba tras de mí como un habitante más del lugar, así que los celadores no lo tomaron en cuenta y tampoco estábamos tan cerca para que nos relacionarán. Al llegar, cerré la puerta y lo conduje a mi cama. Le bajé el pantalón y se la empecé a chupar. Era grande, jugosa, afeitada, venosa, firme. Mientras lo hacía le pregunté por él, me daba curiosidad quien era. Me dijo que tenía 19 años y que estaba de descanso por el servicio militar. yo lamia esa verga de lado a lado cual paleta helada.

Continuar viendo las fotos »

Relacionados:

07
Feb

Relato gay colombiano: Morbo en mi apto por el portal 80

Hola a todos, me gustaria compartir mi relato con ustedes. Esto ocurrio cerca al portal 80 por Bochica 3. Estaba solo en mi apartamento en la noche viendo videos de porno gay, desnudo y con muchas ganas de follar con otro hombre por todo lo que habia visto, asi que decidi entrar a una pagina de internet que seguro muchos conocen en Bogota, es bogotagay.com, y buscar a alguien para tener morbo y algo mas. Encontre un versatil que decia vivir cerca mio, asi que lo invite a mi apartamento para morbosear, no le dije exactamente donde vivia, sino que le pedi que se ubicara en un parque que daba frente a la ventana de mi apto, pense que no llegaria pero mi sorpresa fue que si llego y me escribio al whatsapp que estaba en el parque, me puse muy nervioso pero a la vez muy exitado y me asome cuidadosamente por la ventana, era como de 180, cabello corto en general agradable, asi que le pregunte si le gustaba el morbo, me dijo que si, por lo que empezamos a morbosear. Me ubique en frente de la ventana desnudo y empece a mostrar disimuladamente mi verga y mi culo mientras el me decía por el whatsapp que queria ver, empece a masturbarme y a tocarme todo el cuerpo frente a la ventana, en lo que estaba en eso, una persona salio del edificio y el decidió entrar, le di el numero del apto del frente y le pedi que esperara ahi. Con cuidado deje la puerta abierta y me hice en el sofa de mi casa desnudo sentado frente a la puerta, las luces estaban apagadas porque era de noche y yo no vivo solo, le dije que entrara al apto en silencio, cuando entro me vio sentado desnudo y muy excitado, estaba a mil, queria muchísimo follar, el entro y de inmediato le pedi que me la chupara, se arrodillo en el piso y empezo a chuparmela asi bien rico, me la chupaba con muchas ganas, me escupía la verga y no paraba de chuparmela, en la que estaba chupandomela subi un poco las piernas para que me chupara las guevas y empezó a chuparlas pero ademas me empezó a hacer beso negro, que excitado me puso eso, me metio la lengua hasta el fondo y luego empezo a meterme dos dedos bien mojados, siguio haciéndome sexo oral y metiéndome los dedos hasta el fondo, es de lo mas rico que he sentido, continuo asi como 10 minutos hasta que me dijo que si queria venirme, pero yo tan exitado decidi que me la metiera, se puso un condon y empezó a penetrarme en el sofa, yo estaba de frente a el con las piernas hacia arriba, me penetro durisimo, tanto que le dije que me diera mas suave porque sonaba duro y podia despertar a los vecinos, luego de que me penetrara como otros 10 min, le dije que se subiera en mi verga para yo penetrarlo, y empezo a cabalgarme, estaba muy exitado asi que le di como por 5 minutos y le dije que me vendria, cuando iba a venirme volvio a chuparmela y me vine asi muchisimo, mucho semen, como cuatro chorros largos,que quedaron en mi abdomen, despues el se masturbo y se vino encima de mi pecho, quede todo untado de semen, el mio y el suyo. Al terminar le pedi que se limpiara en el baño y le dije que no podia quedarse porque era de noche y yo no vivo solo, fue algo asi a escondidas, asi que se vistio y se fue en silencio. Yo me quede tirado en el sofa desnudo, con semen en el cuerpo y muy feliz del polvazo. He seguido hablando con el por whatsapp pero no hemos vuelto a concretar nada, me gusta hacerlo asi a escondidas de noche, con el riesgo de que me atrapen, por si alguien esta interesado estoy por el portal 80, dejen whatsapp. Espero les haya gustado mi relato.

Relacionados:

El contenido de los videos y fotos no es responsabilidad de Gaysencolombia.com sino de los usuarios que aqui los presentan.
Gays colombianos, Videos gays colombianos, Porno gay Colombiano, Gays en Colombia, Amateur gays colombianos, sexo gay colombiano, videos caseros gays de Colombia, Travestis colombianos, videos de travestis colombianos.